lunes, septiembre 19, 2005



Te prometi un mundo resuelto,
y no he podido resolver mis minutos.
Te prometi ayuda,
continuar tu obra,
y me cuesta tanto sostener el pincel.
Las voces de mi bosque
no son claras,
se confunden con el aullido del lobo.
Vuelve unos minutos tu presencia,
tu voz, tu luz, tus palabras.
Ese coraje inaudito
de enfrentar la vida,
aunque sea a mordidas.
Pero enfrentandola
sin perdida de tiempo ni espacio.
Te extraño apa..